La liberación de un pueblo

La liberación de un pueblo( cuento)

Esclavo negro

En el año 1850, en Austin, la capital del estado de Texas, en Estados Unidos, residía un poblado de un centenar de negros de origen africano que habían emigrado con el objetivo de sobrevivir. Estos eran esclavos laborales y vivían bajo el control de sus propietarios y eran discriminados por sus compañeros, los ciudadanos blancos de Austin.

Si enfermaban, solo podían acudir al hospital de la beneficencia; el resto de los hospitales de la ciudad les había clausurado el acceso. Trabajaban en condiciones de total esclavitud en la construcción, la agricultura y otros trabajos precarios con salarios muy bajos y siendo dominados y maltratados por sus propietarios. Al ser encolerizados, les azotaban con látigos en sus espaldas, causándoles heridas sangrantes que muchas veces se infectaban.

Los niños solo podían acudir a una escuela porque el resto de los colegios les había cerrado sus accesos. La situación era similar en los centros públicos, solo podían acudir al ayuntamiento y a la delegación del gobierno. Se les había restringido el acceso a muchos comercios y lugares de ocio.

Vivían en un poblado chabolista, con viviendas llenas de fracturas y grietas; sus condiciones de higiene y salubridad eran deficientes. Tenían un baño común para 20 negros donde compartían el inodoro, el lavabo y la ducha. Se recostaban en colchones sobre el suelo, cubiertos con mantas. Carecían de climatización: en invierno se calentaban al calor del fuego que provenía de las chimeneas. Su alimentación era restringida; quienes trabajaban en la agricultura recolectaban frutas y verduras, recogían huevos y, en ocasiones, obtenían carne y pescado. Cuando se presentaba una carencia de alimentos, elaboraban sopas con mendrugos.

La necesidad de salir de la esclavitud

Benjamín Rooselvet, en su papel de líder del poblado negro, estaba estudiando y planificando la defensa y la protección de los derechos humanos de su pueblo. Eliminar la esclavitud y que disfruten de los mismos derechos que sus vecinos de raza blanca: una vivienda digna, una alimentación adecuada, suprimir todas las barreras y conseguir el acceso a todos los hospitales, colegios, comercios y lugares de recreo. Intentaba erradicar todas las discriminaciones y pensó que la solución sería unir a los cien habitantes afroamericanos de su poblado para combatir a sus opresores. Tal vez sería beneficioso colaborar en la lucha con otros poblados negros de los condados próximos a Austin para alcanzar una fuerza mayor.

Benjamín, sentado en una silla de su comedor, dialogó con su hijo Johnny, de 15 años.

¿Por qué nos tratan tan mal? ¿Preguntó Johnny a su padre?

Porque los ciudadanos blancos se creen que pueden poseer a los negros, esclavizarlos y explotarlos. No debe ser así y no siempre lo será.

Vamos a restaurar nuestra antigua libertad como la experimentamos en nuestro África natal y aboliremos la esclavitud.

Johnny se sorprendió y preguntó: Papá ¿cómo vas a conseguir liberar al poblado negro de Austin?

Benjamín le respondió. Debemos fortalecer nuestra unión y combatir de manera intensa contra los opresores, que son los blancos.

El pueblo negro se libera

Benjamín comenzó a congregarse con sus compañeros del poblado negro para planificar la emancipación de la población afrodescendiente. Se congregaron en varias ocasiones y dialogaron:

-Nacimos con el propósito de ser libres, no para ser esclavizados, y es el momento de iniciar nuestra liberación. Es necesario salvaguardar nuestros derechos humanos y reclamar justicia. Ciertamente solicitaron a un abogado internacional la liberación del pueblo negro y se comprometieron a proteger sus derechos humanos.

Se disponían a dejar todos sus trabajos correspondientes y a reunirse en gran número para manifestarse y organizar una marcha hasta el ayuntamiento y el gobierno de Austin con el fin de negociar con el alcalde y el gobernador de Austin.

Deseaban colaborar con otros poblados negros para reunir una fuerza mayor. Solicitaron la colaboración de diez poblados negros de varios pueblos adyacentes a Austin, con el fin de participar en la lucha con ochocientos individuos de raza negra.

La lucha por la liberación

Tres días después de la reunión, los cien individuos afrodescendientes residentes en Austin abandonaron todos sus trabajos y caminaron juntos para unirse al resto de los setecientos individuos negros que los acompañarían. Se desplazaron durante cuatro días por Austin, por las poblaciones cercanas y por las carreteras con pancartas que proclamaban “Libertad, no a la esclavitud y no a la discriminación”. Al cuarto día se dirigieron al ayuntamiento de Austin para exigir sus derechos al alcalde y, al quinto día, se lo solicitaron al gobernador o a la máxima autoridad. Los dos políticos habían conversado antes con el abogado internacional y con el comité de derechos internacionales, persuadiéndolos para que liberaran a los negros.

En la quinta jornada fueron recibidos en el palacio del gobierno de Texas por el gobernador y el abogado internacional, quienes les otorgaron la libertad, el derecho a un trabajo digno sin esclavitud, un sueldo apropiado y la abolición de todo tipo de barreras y discriminaciones. Por lo tanto, se les facilitaba el acceso a todos los hospitales, escuelas, centros públicos, comercios y lugares de recreo. Además, se les permitió reemplazar las viviendas chabolistas por otras dignas que serían edificadas por los negros como forma de subsistencia, aunque estos pudieran obtener otros empleos. Este acontecimiento marcó la liberación del poblado negro de Austin y de los ocho condados cercanos a la capital de Texas.

El triunfo

Un día Johnny le comunicó a Benjamín: – Papá, ya has logrado liberar al pueblo negro. Te felicito por tu triunfo.

-Cuando alcance la adultez, deseo estudiar derecho para ser abogado y defender los derechos humanos a través de las leyes.

– Me parece muy bien, Johnny. Dijo Benjamín.

Año y medio más tarde, habían construido cien viviendas nuevas con condiciones saludables para residir. Todas disponían de salón, comedor, baños y dormitorios, además de calefacción, ventilación adecuada y luz. Los negros se alegraban y deseaban celebrarlo, rindiendo un homenaje a su líder, Benjamín.

Una semana después se inauguraban las nuevas viviendas del poblado negro, denominando a la calle Benjamín Roosevelt y colocando una estatua del mismo líder en su mitad. El homenaje contó con la presencia de quinientos individuos afroamericanos de Texas y otros estados norteamericanos, el alcalde de Austin, el gobernador de Texas y un representante político de los Estados Unidos. Le expresaron su gratitud a Benjamín y le otorgaron una placa que reconocía su labor y su lucha por la liberación y el reconocimiento de los derechos humanos de la población negra. Todos los presentes aplaudieron y felicitaron a Benjamín.

La liberación de un pueblo
Mención especial en concurso de cuentos sobre la libertad.

Enlaces externos:

Escritores del mundo: http://www.escritoresdelmundo.com/

Poetas del mundo http://www.poetasdelmundo.com/

Enlaces internos:

La familia vagabunda: https://poemarioelvuelo.com/la-familia-vagabunda-relato-corto/

Lucas el travestido:https://poemarioelvuelo.com/lucas-el-travestido-relato-corto/

Temores de una anciana:https://poemarioelvuelo.com/temores-de-una-anciana-relato-corto/

La partida de ajedrezhttps://poemarioelvuelo.com/la-partida-de-ajedrez/

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Descarga gratis mi Video-poema exclusivo

Además obtén de regalo el ebook
Poemas y Videopoemas


Suscríbete a mi blog para recibir contenido exclusivo y recibe de regalo el video-poema "ME GUSTARÍA SER"

This will close in 24 seconds

Share This